La Familia MISSAMI celebra su presencia en Colombia
Religiosas y laicos renuevan su compromiso misionero al servicio de las comunidades más necesitadas del país.
Religiosas y laicos renuevan su compromiso misionero al servicio de las comunidades más necesitadas del país.
Fue beatificada en su ciudad natal de Granada. Sus restos descansan en la Casa Madre y pueden ser venerados por los fieles. El proceso de canonización continúa.
El 10 de diciembre, a los 93 años, María Emilia cerró el capítulo de una vida intensa y plena. Con noventa años experimentó gran alegría al ver la fundación de comunidades en Brasil y Portugal.
El Papa Pío X otorgó la aprobación definitiva a la Congregación el 5 de agosto, reconociéndola como instituto de derecho pontificio.
El 25 de marzo fundó la Congregación en Granada. Al calor de los Ejercicios Espirituales y la Adoración al Santísimo Sacramento, nació su total entrega. Ella la llamaba la Obra de la Virgen.
Comenzó sirviendo a los más necesitados: escuelas para niños pobres, catequesis, visitas a lugares difíciles, ayuda a familias. A través de estas experiencias descubrió el sueño que Dios tenía para ella.
A los 7 años perdió a su madre, pero buscó consuelo en la Virgen. Desde ese momento, su amor por Ella creció y en la adolescencia vivió una experiencia profunda con María que marcó su vida.
Nació el 5 de agosto. Sus padres, Don Joaquín Riquelme y Gómez, y Doña María Emilia Zayas de la Vega, construyeron un hogar cristiano lleno de alegría.